21/10/10

A Serbian Film en Las mañanas de Cuatro: críticando lo desconocido

Nacho Vigalondo (Los cronocrímenes) se hace eco en su blog de un “debate” producido en el programa Las mañanas de Cuatro, me parece que hace una crítica audaz y certera; tal ha sido así que la propia presentadora Concha García Campoy le ha contestado en su blog. En este programa se produjo un debate en torno A serbian film, una película estrenada en el Festival de Sitges en la que aparecen escenas violentas, vejatorias y pedófilas.

Todos los contertulios, incluida la presentadora, critican duramente la película e incluso abogan por su censura –ya volvemos a un caso similar al de Saw VI–; Vigalondo les ofrece una clase magistral de esas que se dan el primer día en la clase de audiovisual: “el dibujo de una pipa no es una pipa”, el cine es un mundo de ficción que podrá acercarse más o menos a la realidad, pero nunca podrá ser considerado realidad en toda su magnitud. Inclusive algún contertulio alude a las detenciones de pedófilos como argumento legitimador de la censura de la película, si seguimos su razonamiento al extremo, películas como El Padrino deberían ser prohibidas porque muestran actos delictivos, incomprensible.

Coincido con Campoy por la mala actuación del director de Sitges, Ángel Sala, que decidió irse por las ramas con el manido –y ya caduco– argumento de las dos Españas. Me parece correcto que cada persona exponga su opinión, pero para un profesional de la información no me parece viable criticar algo que no se conoce, en palabras de Campoy “en una cosa tenía razón, hablábamos de oídas”. Ya me parece discutible que una moderadora se sume a ofrecer opiniones, pero de ahí que increpe de algo que no conoce me parece lamentable, este comportamiento es viable en una reunión de amigos en un tranquilo café pero no cabe en un medio de comunicación, contrastar la información no es más que el primer mandamiento de todo periodista. De los contertulios más de lo mismo, (me entusiasmó ver un ¿debate? en el que todos los presentes pensaban lo mismo), tampoco me detengo porque no me interesan lo más mínimo, tan sólo me sorprende Antonio San José, alguien por el que tenía cierta estima.

Vivimos –o pensamos que vivimos– en una democracia, nadie debe imponer los cánones del arte, es más es imposible delimitar al arte a unos rasgos concretos y manidos, de todas formas ¿qué mal puede hacer que una persona vea A serbian film? ¿El espectador será un potencial pederasta? Si es así dice muy poco de la capacidad del ser humano, al final George Orwell no va a estar tan desatinado.

Enlaces:
Crítica de Nacho Vigalondo.
Contracrítica de Concha García Campoy.


2 comentarios:

Francamente, estoy hasta los huevos de "qué es violencia gratuita y qué no". A serbian film, debido a su abanico de escenas contundentes siembra esa polémica. Los gafapastas amantes del cine con mensaje social han sido los primeros en lapidar este film, cuando esta peli es una de las mejores críticas sociales creadas en años.

Muchos ni la han visto, o si lo han hecho, se han alarmado de unas escenas violentas que sí tienen significado. Nada de violencia gratuita. Si expones como tema la pederastia, un tema más que repulsivo, y quieres castigar y penar esos actos, evidentemente, tienes que hacer sentir mal al espectador. Coño, estás enseñando qué es la pederastia, no estás filmando la nueva peli de Disney. Somos tan cerrados de mente que en cuánto se toca el tema sexual retrocedemos unos años a la España paleta.




No nos importa comer viendo en las noticias cómo gente se quema a lo bonzo, cómo niños mueren de hambre, cómo decapitan a un soldado, o cómo la Esteban utiliza a su hija para ganar dinero. No nos importa que en una peli histórica de TV1, en una escena de amor, la buenorra de turno nos enseñe las tetas sin motivo (la chica tiene buenas peras y hay que enseñarlas). No nos molesta que en Salvar al soldado Ryan las balas atraviesen las cabezas de forma súper explícita (a veces justificadamente para enseñarnos lo dura que es una guerra, y otras para demostrar que en Hollywood están sobrados de FXs). Pero eso sí, en temas religiosos y sexuales aún somos unos putos primates. Ejemplo: la castración que se le hizo a Mel Gibson por querer contar las agonías y atrocidades que sufrió Jesús en La Pasión de Cristo. Joder, si le están azotando tendrá que sangrar.

Desde aquí quiero, y creo que todo espectador de Sitges también debe hacerlo, dar las gracias a Ángel Sala. Porque si algo realmente a molestado a Ángel, ha sido el comentario ULTRAFASCISTA Y DISCRIMINATORIO de ese pseudo"tertuliano" TARADO, en el que ha tachado al 1% del público (en el que me incluyo) de lo que realmente es él. Gracias Ángel por defendernos. A Serbian Film no hace ningun tipo de apología, sino todo lo contrario. Antes que ser un tertuliano irrespetuoso, prefiero ser un "TARADO"

Espero que entiendas mi creciente repulsión a encender la caja tonta. Tu radiografía de la sociedad deja los pelos de punta, sobre todo por su desamparado realismo. En mi opinión se trata de una enfermedad contagiosa que sólo se cura con sobredosis de pura cultura.
Gracias por tu aporte.
Un saludo.

Publicar un comentario