1/2/10

Literatura universal


No es noticioso escribir que el actual sistema educativo hace aguas por sus cuatro costados, que navega a la deriva en la tempestad del oscurantismo. Son tantos los problemas que acarrea este maltrecho bergantín que no extraña que la solución más positiva ratifique un naufragio forzoso. No pretendo llegar a tal punto, tan sólo me limitaré a denunciar una de las infinitas fugas de conocimiento que la carcomida madera aglutina. Desconozco si su carencia hace referencia a conflictos temporales o ideológicos, aunque me inclino más por lo segundo. La literatura –por extensión de la lengua– confiere un argumento patriota de gran provecho, una larga trayectoria literaria suma argumentos para confeccionar la historia de un pueblo, lo que se olvidan mencionar es que la literatura perenne no pertenece a un solo pueblo, a no ser que este pueblo responda al nombre de Humanidad.

Ojeando un libro de lengua de 2º de Bachillerato comprobé que años después, la fuga literaria seguía sin ser subsanada. Conocer la historia literaria de nuestro país me parece un deber, es un deleite tener la oportunidad de conversar con Cervantes, Lope de Vega, Bécquer, Galdós, Valle-Inclán, Alberti o Cela entre otros muchos, por fortuna la lista resulta larga, pero restringir el conocimiento literario a un país no parece laudable. Al menos en este incurioso modelo y por razones idiomáticas (e imperialistas), encontramos una lección dedicada al mundo hispanoamericano: Borges, García Márquez, Vargas Llosa y Cortazar pueden respirar tranquilos, sus trayectorias son resumidas en diez irrisorias líneas.

No pretendo que los alumnos salgan de esta institución educativa siendo expertos literarios (algo que nunca se consigue), tan sólo creo que la literatura es una de las mayores fuentes de conocimiento, y como garante de sabiduría debe ser aplicable a todo el universo y no únicamente a un pequeño pueblo. Me sentí desdichado, acabé bachillerato sin conocer realmente a Chéjov, Poe, Joyce, Kafka, Rulfo, Saramago, Maupassant, Tolstoy… menos mal que en mi posterior naufragio di con ellos. Terminaré citando el extracto de texto que incomprensiblemente me hizo pensar en todo lo anterior, los freudianos, si tienen valor, que lo psicoanalicen. Mientras tanto, seguiré con mi deleitoso naufragio.

[…] le gustaba despertarse a las cuatro de la mañana y ponerse a pensar en su ciudad. […]Ésta era, en efecto, la hora en que podía apoderarse de ella. En general, hasta las cuatro de la mañana no se hace nada y se duerme aunque la noche haya sido una noche de traición. Sí, se duerme a esa hora y eso tranquiliza, puesto que el gran deseo de un corazón inquieto es el de poseer interminablemente al ser que ama o hundir a este ser, cuando llega el momento de la ausencia, en un sueño sin orillas que sólo pueda terminar el día del encuentro.
La peste de Albert Camus.

5 comentarios:

Existe una optativa de Literatura Universal en 4º de ESO, si no me equivoco :) Evidentemente, en un curso no se puede abarcar todo, peeeeeeero, algo es algo.

Cierto, si que existe tal asignatura pero por ejemplo si ibas (hace años, ahora no sé como van las optativas)por la rama de ciencias no podías elegirla. Bien es cierto que era el único alumno de ciencias de mi promoción con ganas de cursar literatura universal, extravagancia o rareza según se mire.
Gracias por la aportación Athena, aunque estudiarla en algún curso como materia obligatoria creo que no vendría del todo mal.
Un saludo.

como me gusta ese parrafo de Camus

Más razón que un santo... Menos mal que estamos nosotros, los buenos profes de literatura... El otro día le leí a mi 4º "La intrusa"... les encantó. No pueden terminar la ESO o el Bachillerato sin conocer a Borges (es solo un ejemplo de muchas lagunas insondables de este sistema educativo). Pobres... no conocer a Borges... hay que darles ese regalo.

Cuánto me alegra saber que existen profesores que no se olvidan de ofrecer esos regalos a los alumnos, me gusta el calificativo regalo. Saludos.

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