20/4/09

La sombra del poder

La sombra del poder

La sombra del poder es la adaptación a la gran pantalla de la serie de la BBC que lleva el mismo nombre y que versa sobre la corrupción existente en la cúpula política estadounidense por la emisión de contratos multimillonarios a empresas dedicadas a la seguridad. El senador Stephen Collins –encarnado por Ben Affleck que realiza una actuación correcta, sin duda, ha mejorado con los años–, pretende desentramar a esta empresa de seguridad ante la opinión pública pero es envuelto en una conspiración al morir en extrañas circunstancias su secretaria personal que los medios la relacionarán sentimentalmente con el felizmente casado senador Collins por lo que su carrera política parece acabada. En este momento entra en escena Cal McAffrey (Rusell Crowe) un viejo perro del mundo del periodismo que no dudará en ayudar a su mejor amigo en su lucha por la búsqueda de la justicia.

Russel Crowe –con pelo largo, barba de dos semanas y con unos cuantos kilos de más– se transforma en un auténtico periodista haciendo creíble su papel de reportero intrépido, en permanente lucha con sus fuentes para conseguir esa declaración necesaria para reconstruir la realidad que más tarde leerán sus lectores. En su ardua investigación, Collins obtendrá la ayuda de una novata en el oficio, Della Frye –Rachel McAdams cuya actuación calificaré como pasable–. Della representa al nuevo periodismo basado en la red; y es que la película crítica a los actuales medios digitales y blogs que apuestan por el espectáculo y la inmediatez buscando la exclusiva morbosa sin importar el contenido que en la mayoría de las ocasiones, todo sea dicho, resulta vomitivo.

Este thriller conspiratorio sorprende por su fuerza y efectividad, Kevin Macdonald (El último rey de Escocia) demuestra su calidad como director consiguiendo que las dos horas de metraje se sucedan sin bostezos y con un interés creciente por momentos. Se pone en evidencia el sistema político servilista a los intereses económicos de grandes empresas, y qué mejor forma de hacerlo patente que a través de una investigación periodística –género hoy en día en peligro de extinción– que intenta ir más allá de la banalidad y busca una información digna de ser mencionada.

Las diferentes tramas que van surgiendo encajan a la perfección –la historia sentimental de Collin quizá sea la trama más débil de todas– y el guión logra sorprender al espectador consiguiendo un entretenimiento que seguro pocos esperaban encontrar detrás de esta trémula investigación política; supera con creces todas las expectativas.

2 comentarios:

Si, había leido que está muy bien esta peli. Me la apunto para verla. UN saludillo.

Gracias por pasarte por aquí, la película me sorprendió gratamente ya me contarás cuando la veas. Saludos.

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